domingo, 3 de julio de 2016

Los distintos estados de la conciencia...Cap.2 Seth


Seth
Los distintos estados de la conciencia... II


LOS DISTINTOS ESTADOS DE LA CONCIENCIA, EL SIMBOLISMO Y EL ENFOQUE MÚLTIPLE

SESIÓN 572, 8 DE MARZO DE 1971 21.40 LUNES

(La sesión empezó tarde porque esa noche después de cenar fuimos a la oficina de impuestos. Sin embargo, Jane disfrutó por el hecho de haber salido de casa y del contacto con otras personas. Empezó la sesión con buen ritmo.) Buenas noches. (-Buenas noches, Seth.) Bien. Continuaremos con el dictado, y más tarde hablaré un poco contigo. Hasta cierto punto esta transmutación de los símbolos se puede ver también en los distintos estados de la conciencia de vigilia. Cuando estáis descansando, despiertos con los ojos cerrados, a menudo aparecen caras e imágenes en vuestro ojo interno. Algunas son materializaciones de tipo físico: imágenes de árboles, casas o gente; otras son simplemente formas que cambian rápidamente y parecen brotar una tras otra. Por regla genera, incluso las imágenes reconocibles son reemplazadas rápidamente por otras, en un caleidoscopio de formas constantemente cambiantes. A vosotros puede pareceros que no hay lógica en estas imágenes internas, y ciertamente no hay conexión entre ellas y lo que estabais pensando un momento antes.

Hasta cierto punto, parecen desconectadas de vosotros y de vuestro hacer. Sin embargo, a menudo representan las características que muestra la conciencia cuando de alguna manera está desconectada de los estímulos físicos.

La forma de los símbolos cambia a medida que cambian los estados de conciencia. (Pausa a las 21.48.) Las imágenes que veis en estas circunstancias representan a los pensamientos y los sentimientos que experimentasteis justo antes de cerrar los ojos, o aquellos que eran importantes en vuestra mente un poco antes. En el momento en que vuestros ojos están cerrados, vuestros pensamientos y sentimientos se expresan a través de este simbolismo. Como las imágenes no parecen tener conexión lógica con estos pensamientos y sentimientos, no los reconocéis como propios, ni tampoco podéis relacionarlos con lo que ellos representan. Voy a explicar esto de una manera sencilla. (Pausa.) Vosotros tenéis mayor libertad para expresar vuestros sentimientos con la imaginación que para hacerlo en la práctica. Algún miedo en particular que hayáis tenido antes ese día -relativo, digamos, a la pérdida del trabajo- podría traducirse entonces, cuando cerráis los ojos, en una serie de símbolos que, aunque parezcan sin relación, están conectados a ese miedo.

Podríais ver, por ejemplo, una rápida serie de imágenes de un agujero profundo en la tierra, que luego podrían ser reemplazadas por un golfillo de la calle, obviamente pobre y de otro siglo. Podría aparecer un ataúd o una cartera negra volando en el aire. Podríais ver una escena oscura, tétrica e invernal. La imagen de un personaje de un antiguo libro olvidado podría aparecer y desaparecer. Entremedio podría haber un grupo de símbolos opuestos, que representarían vuestra esperanza: una flor de primavera, una mesa llena de comida, un traje nuevo; cualquier signo de abundancia que pueda tener sentido para vosotros. En ningún caso entrará el pensamiento de la pérdida potencial del trabajo, y os parecerá que lo habéis olvidado. (21.57.) Sin embargo, a través del uso de los símbolos expresáis vuestros sentimientos; cada imagen surge y desaparece llevada por un flujo de sentimientos tan ocultos bajo la conciencia que no sois conscientes de ellos. Pero ellos se traducen automáticamente en imágenes. Bien, a través de la reflexión podríais conectarlas con su origen, pero habitualmente os pasarán desapercibidas.

Si permanecéis acostados más tiempo con los ojos cerrados, el simbolismo continuará cambiando su carácter; perderá quizás alguna de sus características visuales y crecerá en intensidad siguiendo otras direcciones. Podríais imaginaros, por ejemplo, que oléis un olor particular, que os resulte desagradable (siguiendo con la situación dada), o podríais traducir el miedo como una sensación física de terror, y sentir de repente que estáis cayendo, o que algo desagradable os ha tocado. Cualquiera de estas características de símbolos cambiantes deberían alertaros del estado alterado de conciencia. Si en este punto os permitierais caer dormidos, probablemente crearíais dos o tres sueños que simbolizarían el miedo, sueños en los que consideraríais y probaríais soluciones posibles dentro de su mismo contexto. Por supuesto, la situación de pérdida de empleo puede no aparecer nunca como tal en ninguno de los sueños. En cambio, para el inconsciente el problema ha sido presentado y definido. En las áreas más profundas y protegidas del sueño funcionan los centros superiores del ser interno, que acuden en ayuda de la parte de la personalidad orientada tridimensionalmente.

Este ser más liberado ve la situación mucho más claramente, sugiere una línea dada de acción (aunque no da órdenes al respecto), e informa al ser de ensueño. Entonces éste crea un grupo de sueños en los que la solución se presenta dentro de una situación onírica simbólica.

(22.11.) La interpretación final y más específica se da en las áreas del sueño más cercanas al ser de vigilia, donde los símbolos se hacen más y más específicos, más restringidos; por consiguiente, cuanto más cerca se está de la conciencia de vigilia, más limitado y restringido es el símbolo. Cuanto más cercano esté a una circunstancia física dada, menos valioso será como símbolo característico de la vida de vigilia. Hasta cierto punto, mientras más preciso sea un símbolo, menos significado se puede obtener de él. En el trabajo de los sueños más importante, el que se realiza en los períodos de sueño profundo y protegido, los símbolos son lo suficientemente poderosos y, a la vez, lo suficientemente condensados para que puedan descomponerse, usarse como conectores en una serie de sueños no relacionados aparentemente, retener su fuerza original y todavía aparecer con distintos disfraces, volviéndose más y más específicos en cada nivel de sueño consecutivo. Vuestra conciencia fluctúa incluso cuando estáis en medio de vuestras tareas diarias, y, si conseguís habituaros a observar el estado de vuestra mente sin interpretarlo, podéis descubriros «simbolizando» de todas estas maneras. Cada acontecimiento físico que os ha pasado está archivado en vuestra psique como un grupo concreto de símbolos. Éstos no representan la experiencia: la contienen, y representan vuestro depósito personal de símbolos en lo que concierne a vuestra vida actual. (Pausa a las 22.20.) Existe una gran unidad entre vuestros símbolos diurnos y oníricos. Por supuesto, muchos símbolos llevan la carga de más de una experiencia, en una especie de taquigrafía milagrosa, por lo que un símbolo evoca no sólo una experiencia dada, sino también otras similares. Por consiguiente, la asociación personal está muy relacionada con vuestro depósito personal de símbolos, y opera en los estados de sueño con tanta precisión como en la vida de vigilia (pero con mucha más libertad) y, hablando en vuestros términos, utiliza el futuro tanto como el pasado. Si hacéis un mayor uso del simbolismo en el estado de sueño, es porque en él sois conscientes de los símbolos pasados y futuros. Estos varían en intensidad, y a menudo se apiñan juntos. Estos símbolos multidimensionales aparecen de muchas maneras, no sólo visualmente, y, además de afectar a vuestra propia realidad física, afectan a todas las otras realidades en las que estáis implicados. Los símbolos que conocéis no son, por así decirlo, más que la parte final de otros símbolos mayores. (22.28. El trance de Jane había sido profundo. Ella estaba relajada en grado sumo. Mencionó que cuando estaba en trance a menudo no sabía si tenía los ojos abiertos o cerrados. Yo le dije que casi siempre ella miraba directamente a la persona a la que Seth se dirigía y que usaba una serie de gestos y efectos de la voz que podían variar considerablemente.

(Continuamos a las 22.43.) Bien, seguimos con el dictado. Cuando me referí a vuestro depósito de símbolos personal, quería haber especificado que ese depósito os pertenece desde el día de vuestro nacimiento e incluso antes. Él contiene los símbolos de vuestras existencias pasadas, y lo vais aumentando en esta vida. Sin embargo, este depósito de símbolos tiene que ser activado. Por ejemplo, cuando nacéis tenéis imágenes visuales internas, símbolos que se activan en el momento en que abrís los ojos por primera vez, y que os sirven como mecanismos de aprendizaje. Vosotros os esforzáis por utilizar los ojos adecuadamente hasta que las imágenes exteriores se ajustan a los patrones internos. Esto es de vital importancia, pero vuestros científicos no lo han comprendido. La apertura de los ojos activa los mecanismos internos. Si hay algo que esté mal físicamente en los ojos, si fueran ciegos, por ejemplo, ese mecanismo particular no se activaría en ese momento. La personalidad puede haber escogido nacer ciega por sus propias razones. Si esas razones cambian, o hay un desarrollo psíquico interno, (pausa) los ojos físicos se sanarán y se activarán los mecanismos internos. Existe una variedad infinita de comportamientos en esta línea.

Sin embargo, los depósitos internos de símbolos operan como una cuenta de débito, que está latente a menos que saquéis partido de ella. Vosotros aprendéis a pensar antes que a hablar, como ya he mencionado en este libro, pero ya traéis en vuestras huellas psíquicas las experiencias pasadas de otras vidas para guiaros. (Pausa a las 22.49.) Aquellos que nacen con la misma nacionalidad, digamos dos veces consecutivas, aprenden a hablar mucho más rápidamente la segunda vez. Algunos bebés incluso pensarán en la lengua de la vida pasada antes de aprender la nueva lengua. Todo esto tiene que ver con el uso de los símbolos. El sonido es un símbolo en sí mismo. Vosotros comprendéis que el sonido comienza en un punto dado de silencio y luego crece en intensidad. Lo que no comprendéis es que, en ese punto dado de silencio, que es vuestro punto de no percepción, también comienzan sonidos que crecen más y más profundamente en el silencio, y que tienen tanto significado y tanta variedad como los sonidos que conocéis, ya que también ellos son símbolos. El pensamiento no hablado tiene un «sonido» que vosotros no oís, pero que es totalmente audible en otro nivel de realidad y percepción.

(23.00.) Los árboles que están erguidos "son" un sonido que, repito, vosotros no podéis percibir. En vuestros sueños, y especialmente en aquellos que no recordáis hay áreas de conciencia en las que estos sonidos se perciben automáticamente y se traducen a imágenes visuales. Operan como una especie de taquigrafía. Con determinados sonidos podríais recrear el universo que conocéis inconscientemente, pues cualquier símbolo multi-dimensional puede contener todas las realidades que conocéis. Fin del dictado. (Pausa.) Ahora haré algunos comentarios.

(A continuación hubo un par de páginas de datos personales. Terminamos a las 23.06.)


Extracto de Habla Seth II
La eterna validez del alma a través de Jane Roberts
 

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